martes, 30 de junio de 2009

La danza contemporánea y la danza integrada.



Expresión y Creación se conjugan en el movimiento de cuerpos entrenados para transmitir un mundo interior cargado de emocionantes historias libres de interpretación por parte del público espectador.

DANZA CONTEMPORÁNEA

La danza contemporánea surgió como una reacción en contra de las posiciones y movimientos estilizados del ballet clásico, alejándose de su estricto criterio tradicional y romántico, de cualquier código y regla académica. Fue conocida después de la I Guerra Mundial y ha sido la portadora de una importante función: la comunicación.

Según muchos, esta danza se define más a través de lo que no es que de lo que es. En la danza contemporánea la dinámica del cuerpo proviene de la energía de la persona haciendo que el movimiento alcance cada parte del cuerpo. El espacio es utilizado como una vía natural de expresión a través de cada gesto y del dinamismo del movimiento.

Influenciada por diferentes estilos que fueron desarrollados durante el último siglo en América y Europa, sólo uno de ellos es permanente en la danza contemporánea de hoy: la libertad.

Su ejecución no sólo se desarrolla en posición vertical, es tan rica que se pueden usar diferentes posiciones y niveles. La forma en la que ocurre es siempre caracterizada por la simplicidad y elegancia de su técnica.

DANZA INTEGRADA

La Danza Integrada es una forma de danza donde bailan conjuntamente personas con alguna discapacidad y personas sin discapacidad. Son grupos heterogéneos donde todos aprenden de todos. Los cambios ocurridos en la danza durante el siglo XX han ayudado a que ésta pueda incluir a personas con discapacidad. La danza Contemporánea habla del cuerpo plural y especialmente la danza postmoderna o Nueva danza se centra no en enseñar un estilo con pasos fijos, sino en investigar los principios básicos de movimiento de acuerdo a las estructuras físicas y emocionales de cada individuo. Las estructuras de composición también evolucionan abriendo la danza a nuevos espacios, nuevos sonidos y diferente relación con el público.

La danza Integrada empieza a tener difusión y aceptación tanto por su aporte renovador al arte de la danza y las artes escénicas como por su labor de integración social. Así mismo conlleva aspectos terapéuticos como cualquier otro camino de investigación artística que trabaje con los deseos y necesidades de las personas y su entorno. Gran parte de estas coreografías conscientemente acercan la atención del espectador a ese vacío que se produce entre los estereotipos y la realidad de las vidas físicas de los bailarines.

LOS OBJETIVOS DE LA DANZA INTEGRADA

· Desarrollar un proceso de trabajo donde las personas con y sin discapacidades se reúnan para el aprendizaje, la comunicación y la creación artística.

  • Capacitar a profesionales del área de la danza, educativa y artística en una pedagogía de la danza y el movimiento que incluye a todas las personas, más allá de su edad, cultura y limitación física, sensorial, intelectual ó síquica.
  • Construir una comunidad artística que incluya a todas las personas, más allá de su discapacidad, experiencia o cultura.
  • Crear espectáculos de Danza Integrada que desafíen las barreras actitudinales y prejuicios del público al provocar un cambio de percepción de la estética del movimiento y la apreciación de diferentes tipos de cuerpos.

· En esta danza se quiere encontrar lo que es posible en vez de lo que parece bonito. Porque lo que es posible entre individuos muy diversos crea y recrea una estética basada en la presencia de la acción y no una estética que atiende a modelos prefijados.

En el caso de la discapacidad física la silla de ruedas, los bastones, andadores o cualquier otro elemento se considera como prolongación del cuerpo de los bailarines. Éstas son las claves para que se dé cabida en la danza a personas con discapacidad, porque sus cuerpos caben dentro de ese ideal estético de cuerpo integrado, cualquiera que sea el tipo de cuerpo. Es el cuerpo vivo y cambiante de la acción en movimiento y no el cuerpo de la imagen prefijada. La filosofía que subyace a esta metodología es que cada cuerpo, discapacitado o no, es único y presenta nuevas oportunidades para explorar los posibles movimientos.

LA DANZA INTEGRADA ES INCLUSIVA

Danzar es saber cómo funcionan nuestros cuerpos, saber y estar cómodos con su diferencia y saber cómo pueden (a pesar de sus diferencias) ser el vehículo para la completa expresión de lo que significa ser humano. Adam Benjamin.

Las expectativas de danza para una persona con y sin discapacidad que nunca ha bailado, son reducidas. La imagen que tiene de los cuerpos que bailan, a los que ha contemplado en escenarios, es que son cuerpos maravillosos, que giran, saltan y se lanzan al suelo sin ningún problema. Algo así como otra clase de humanos. Esta sensación se acrecienta para las personas con discapacidad física. Las imágenes de lo que es un cuerpo bailando son tan unilaterales que a pocos se les ocurre que para bailar se pueda hacer de otra forma, incluso que la danza pueda ser otra cosa, otra forma de moverse distinta a la que estamos acostumbrados a presenciar, a pesar de que la danza moderna y posmoderna (danza contemporánea) lleva más de un siglo planteándose estas cuestiones. Es por ello que en una clase de Danza Integrada hay que ofrecer una serie de metodologías que rompan esas pre-concepciones para posibilitar a los participantes otra experiencia de su cuerpo en movimiento a la vez que nuevos materiales desde donde crear la danza.

En el caso de la discapacidad física la silla de ruedas es parte del cuerpo de los bailarines. La experiencia del espacio, aún siendo totalmente distinta para las personas con minusvalía, no les es negada. Alguien que utiliza una silla de ruedas, muletas o prótesis para andar, tiene una experiencia del espacio totalmente diversa a la de la mayoría. Las prótesis ya no son percibidas como obstáculos al movimiento, sino integradas como extensión del propio cuerpo y por lo tanto partícipes de la expresión en movimiento.

Vemos que al bucear en la especificidad de la danza protagonizada por cuerpos diferentes a la normalidad, encontramos imágenes que son metáforas poderosas de las relaciones válidas para todo tipo de personas. La categoría de capaz/ incapaz se desmonta, sin necesidad de obviar las diferencias, sino resaltándolas.

Carta de Stanislavski (Hacia una ética teatral)


`Ha llegado el momento de hablar de un nuevo elemento`, comenzó diciendo hoy Tortsov, `que contribuye a la aparición de un estado dramático creador y que está producido por el ambiente que rodea a un actor en escena y por el ambiente de la sala. Lo llamamos ética, disciplina y también sentido del esfuerzo colectivo en nuestro trabajo teatral.

Todas estas cosas en su conjunto crean una animación artística, una actividad de disposición al trabajo común. Es un estado que favorece la creatividad no se describirlo de otra manera.

No se trata del estado creador en si mismo, peor es uno de los factores principales que contribuyen a él. Prepara y facilita el estado.

Lo llamaré ética teatral, porque desempeña de antemano un papel importante en la preparación de nuestro trabajo. Tanto este factor como el resultado en nosotros y para nosotros son significativos debido a las peculiaridades de nuestra profesión.

Un escritor, un compositor, un pintor, un escultor, no están sujetos a la presión del tiempo. Pueden trabajar donde y cuando lo crean conveniente. Disponen de su tiempo con libertad.

No es este el caso de un actor. Tiene que estar listo a producir a una hora fija, tal como se ha anunciado.

¿Cómo puede obligarse a estar inspirado a una hora determinada? No es nada sencillo.

Necesita orden, disciplina, un código ético no solo para las circunstancias generales de su trabajo, sino también, y especialmente, para sus fines artísticos y creadores.

La primera condición para que se produzca este estado preliminar es seguir este principio preliminar: ama al arte en ti mismo y no a ti mismo en el arte. `

`La carrera de un actor`, continuo Tortsov, `es una carrera magnífica para los que se dedican plenamente a ella, la comprenden y la ven bajo su verdadero aspecto. `

` ¿Que sucede si un actor no hace eso?`, preguntó uno de los alumnos.

`Sería una desgracia, porque eso le mutilaría como ser humano. Ano ser que el teatro pueda ennoblecerle a uno, convertirle en una persona mejor, hay que huir de él`. Contestó Tortsov.

` ¿Porqué?` Preguntamos todos a coro.

`Porque hay una gran cantidad de bacilos en el teatro, unos buenos y otros terriblemente dañinos. Los bacilos buenos fomentarán en uno mismo el crecimiento de un amor apasionado por lo bueno, lo noble, por los grandes pensamientos y sentimientos. Le ayudarán comulgar con los grandes genios como Shakespeare, Pushkin, Gogol, Molière. Sus creaciones y tradiciones viven en nosotros. Por otra parte, en el teatro se encontrarán ustedes también con escritores modernos y con representantes de todas las ramas del arte, la ciencia, las ciencias sociales y el pensamiento poético.

Esta compañía les enseñará a comprender el significado esencial que está en el centro mismo del arte. Eso es lo más importante del arte, y en ello reside su principal fascinación. `

` ¿En que exactamente?`, pregunté yo.

`En llegar a conocerlo, en trabajar sobre él, en estudiarlo, con sus bases, métodos y técnicas de creación `, explicó Tortsov.

`E igualmente en los dolores y alegrías de la creación, que todos experimentamos como grupo.

¡Y en la satisfacción cuando se logra algo positivo, que renueva el espíritu y parece darle alas!

Incluso en las dudas y en los fracasos, porque también ellos nos estimulan a seguir luchando, a encontrar nuevas fuerzas para continuar trabajando y hacer nuevos descubrimientos.

Existe también una satisfacción estética que nunca llega a ser completa del todo y que provoca y excita nuevas energías.

¡Cuanta vitalidad hay en todo eso! `.

` ¿Qué sucede con el éxito?`, pregunté yo con cierta timidez.

`El éxito es transitorio y efímero`, contestó Tortsov.

` La verdadera pasión reside en la búsqueda angustiosa del conocimientos de todos los matices y sutilezas de los secretos de la creación.

Pero no hay que olvidar entre tanto los bacilos malos, peligrosos y corruptores del teatro. No es sorprendente que proliferen en este medio; hay demasiadas tentaciones en este mundo nuestro del teatro.

Un actor está expuesto cada día a la vista de un público de miles de espectadores desde una hora determinada a otra hora determinada. Está rodeado del magnífico aparato de la puesta en escena, destacado frente al eficaz fondo de unos decorados, vestido a menudo con atuendos ricos y hermosos. Habla con el elevado lenguaje de los genios, hace gestos pintorescos, movimientos graciosos, crea impresiones de una asombrosa belleza, producidas en su mayor parte por medios artificiales. Siempre a la vista del público, exponiendo él o ella sus mejores características, recibiendo ovaciones, aceptando alabanzas desmesuradas, leyendo críticas entusiastas; estas cosas y otras muchas de la misma naturaleza constituyen tentaciones descomunales.

Todo ello alimenta en el actor una necesidad constante e ininterrumpida de sentir halagada su vanidad personal. Pero si vive solo de este estímulo y otros similares, es probable que se vaya hundiendo y caiga en la trivialidad. Una persona de convicciones serias no puede contentarse durante mucho tiempo con una vida semejante, pero una persona superficial se verá arrastrada, agitada y destruida por ella. Por eso es lo que en nuestro mundo del teatro debemos aprender a mantener el control. Tenemos que vivir sujetos a una disciplina rígida.

Si mantenemos a nuestro teatro libre de todo tipo de males, conseguiremos al mismo tiempo crear condiciones favorables para nuestro propio trabajo dentro de él. Recuerden este concejo práctico: no entren nunca con barro en los pies. Dejen el polvo y el barro fuera. Dejen en el guardarropa, junto con su abrigo, sus pequeñas preocupaciones, conflictos y dificultades mezquinas, todas esas cosas que arruinan su vida y distraen su atención del arte. `

`Perdóneme por decir esto `, interrumpió Grisha, `pero no existe ningún teatro así en el mundo. `

`Desgraciadamente tiene usted razón`, admitió Tortsov. `La gente es tan estúpida y tan blanda que sigue prefiriendo introducir querellas banales, intrigas y rencores mediocres en un lugar que se supone reservado para el arte creador.

No parecen ser capaces de aclararse la garganta antes de cruzar el umbral del teatro; entran y escupen allí en el suelo limpio. ¡Es incomprensible porque lo hacen! Razón de más para que seamos nosotros quienes descubramos el exacto y elevado significado del teatro y de su arte. A partir de los primeros pasos que den ustedes en su servicio, entren al teatro con los pies limpios.

Nuestros ilustres predecesores han resumido esta actitud de la siguiente manera:

Un verdadero sacerdote es conciente de la presencia del altar en todo momento, mientras está oficiando. Exactamente de la misma forma debiera reaccionar un artista con respecto al escenario durante todo el tiempo que esté en el teatro. ¡Un actor que sea incapaz de este sentimiento nunca será un verdadero artista!`